Thursday, December 8th, 2016

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Ley Senasa


Segundo borrador 25 de marzo del 2007
DECRETO EJECUTIVO Nº XXXXX-MAG
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Y EL MINISTRO DE AGRICULTURA Y GANADERÍA
En uso de las facultades que les confieren los artículos 140 incisos 3), 18) y 146 de la
Constitución Política de Costa Rica; artículos 25.1, 27.1 y 28.2 de la Nº 6227 Ley General de
la Administración Pública; artículos 1, 2 y 6 de la Nº 2391 Ley de Disposiciones sobre
Matrícula y Vacunación de Perros; artículos 3, 4, 5, 6, 8 y 20 de la Nº 3455 Ley Orgánica del
Colegio de Médicos Veterinarios; artículos 1, 2, 7, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24 y
siguientes de la Nº 7451 Ley de Bienestar de los Animales; artículo 132 de la Ley Nº7317 Ley
de Conservación de Vida Silvestre; artículo 33 de la Nº7575 Ley Forestal; y artículo 33 de la
Nº7933 Ley Reguladora de la Propiedad en Condominio, artículos 1,2,3,4,5,6, 13, 26, 37, 38,
41, 44, 45, 49, 50, 52, 56, 57, 58, 59, 60, 62, 65, 68, 69, 72, 73, 75, 78, 79, 80, 81, 89, 90 de
la Ley Nº8495 Ley General del Servicio Nacional de Salud Animal.
CONSIDERANDO:
1- Que es obligación del Estado, a través de sus instituciones, y en virtud de lo dispuesto
en el artículo 21 de la Constitución Política, desplegar toda actividad conducente a la
protección de la vida y seguridad de las personas, que en el caso de las
enfermedades transmitidas por los animales, se inicia desde la salud pública
veterinaria.
2- Que la salud de la población animal es un bien de interés público tutelado por el
Estado.
3- Que corresponde al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), mediante el Servicio
Nacional de Salud Animal (SENASA), por mandato de la Ley Nº 8.495 del 16 de mayo
del 2006, conservar, promover, proteger y restablecer la salud de los animales, a fin
de procurarles mayor bienestar, así como de ejecutar las medidas necesarias para el
control veterinario de la zoonosis.
4- Que compete al SENASA dictar las normas técnicas pertinentes y elaborar los
manuales de procedimientos para la ejecución y control de las medidas de
reproducción, comercialización y bienestar animal, entre otras.
5- Que toda persona física y jurídica queda sujeta a los mandatos de la Ley General del
Servicio Nacional de Salud Animal Ley Nº 8.495, de sus reglamentos y de las órdenes
generales, particulares, ordinarias y de emergencia.
6- Que el SENASA procura que la protección de la salud animal y la salud pública
veterinaria se realice en forma eficiente y eficaz, con plena participación de todos los
actores sociales.
7- Que es deber de los administrados contribuir a la conservación de la salud de la
población animal, así como el control de las zoonosis, de la protección de la
comunidad y el ambiente.
8- Que en las últimas dos décadas las poblaciones de perros y gatos han mostrado un
significativo y preocupante aumento, por lo tanto se hace necesaria y oportuna la
educación de las personas respecto a la reproducción y tenencia responsable de
perros y gatos.
9- Que la crianza de perros y gatos es una actividad muy practicada y que dependiendo
del control y selección con respecto al temperamento de los ejemplares reproducidos,
así será el temperamento de las crías, contribuyendo esto a prevenir las mordeduras
si dicha selección es oportuna y correcta, o a incrementar su incidencia si las buenas
prácticas de crianza no se aplican.
10- Que las tasas de cobertura de vacunación contra la rabia deben ser suficientes para
prevenir una epidemia de esta zoonosis.
11- Que es necesario establecer con precisión los requisitos y obligaciones que deben
cumplir los establecimientos destinados a la reproducción, tenencia, almacenamiento,
transporte y comercialización de perros y gatos, a fin de proteger el ambiente y
asegurar la salud del consumidor.
12- Que es responsabilidad de los establecimientos que los animales se mantengan en
óptima calidad sanitaria, a fin de proteger la salud del consumidor y el mercado
nacional e internacional.
13- Que los perros y gatos que viven en condiciones sanitarias inadecuadas, representan
un factor que incide negativamente en su bienestar, la salud animal y la salud pública.
14- Que el maltrato y crueldad en contra de los animales es un componente importante de
la violencia social e intrafamiliar.
15- Que corresponde al SENASA mantener un registro de establecimientos, conforme al
artículo 60 de la Ley Nº 8.495.
16- Que por lo aquí expuesto se considera necesario y oportuno establecer normas,
procedimientos y regulaciones para el otorgamiento del Certificado Veterinario de
Operación para criaderos de perros y gatos.
Por lo tanto:
DECRETAN:
El Siguiente,
Reglamento para el otorgamiento del
certificado veterinario de operación para
criaderos de perros y gatos
CAPÍTULO I
De las Generalidades
Artículo 1.- OBJETIVO. El presente reglamento tiene como objetivo:
1.1. Establecer los requisitos físicos, sanitarios, ambientales, de ubicación y de seguridad
que deben de cumplir los establecimientos donde ocurra reproducción, cría, venta,
comercialización, importación y exportación de perros y gatos.
1.2. Establecer las obligaciones a las personas físicas o jurídicas que son responsables de
los establecimientos citados en este reglamento, con relación a los requisitos
sanitarios y de salud pública veterinaria que aquí se establecen.
1.3. Establecer mecanismos de coordinación entre el SENASA, las municipalidades, el
CMV, las ONG y otras entidades en materia de salud y bienestar de perros y gatos.
Artículo 2.- ÁMBITO DE APLICACIÓN Y COMPETENCIA. Este Reglamento rige en todo el
territorio nacional y por ello, toda persona física o jurídica, que se ocupa o labora en
establecimientos donde ocurra reproducción, cría, venta y comercialización, importación o
exportación de perros y gatos, queda sujeta a las órdenes generales y particulares,
ordinarias y de emergencia, que esta autoridad dicte en el ejercicio de sus competencias.
Las autoridades competentes que ejecutarán lo dispuesto en el presente reglamento serán
los funcionarios del SENASA, con la participación de personas físicas y jurídicas
debidamente oficializadas.
La Guía Técnica aprobada por el SENASA, y las demás regulaciones atinentes, serán
documentos de consulta para la aplicación de este Reglamento.
Artículo 3.- DEFINICIONES. Para los efectos del presente reglamento se entiende por:
PERROS DE
Perro guardián o de cuido, con fines de vigilancia y custodia
DEFENSA:
de personas o bienes, caracterizándose por necesitar un
control firme y un adiestramiento para la obediencia.
ASESOR
Médico veterinario incorporado al CMV, que mantiene un
PERMANENTE
contrato de ASESORÍA PERMANENTE con un
OFICIALIZADO:
establecimiento. Debe tener la colegiatura al día y estar
debidamente oficializado por el SENASA.
ASESORÍA
Contratación en la que un médico veterinario y el propietario
PERMANENTE:
de un establecimiento, se comprometen por escrito ante el
Colegio, a prestar el primero y recibir el segundo, asesoría
profesional médico veterinaria en forma sistemática. La
frecuencia será como mínimo una vez al mes, pudiendo
establecerse más visitas, que deberán ser acorde a la
cantidad de animales que se mantienen en el criadero. El
tipo de visita y las demás características serán definidas en
el contrato y deberán estar acordes con los lineamientos
indicados en el presente reglamento.
AUTORIDAD DE
En concordancia con el artículo seis de la Ley General del
SALUD:
Servicio Nacional de Salud Animal Nº 8.495, se
considerarán autoridades de salud a los profesionales y
asistentes del SENASA.
BITÁCORA DEL
Cuaderno debidamente numerado y foliado, donde el
ESTABLECIMIENTO:
propietario, criador o encargado del establecimiento deberá
anotar al menos las transacciones y movilizaciones
realizadas con todos los datos del comprador (nombre
completo, número de documento de identidad, dirección
exacta, número de teléfono y celular si lo tiene), la fecha de
la transacción, así como las características del animal
vendido, edad del animal, raza, género, marcas
individuales, y cualquier tratamiento o enfermedad que haya
padecido, incluidas las enfermedades zoonóticas y
cualquier observación que a su criterio considere importante
consignar.
Esta bitácora deberá estar disponible a las autoridades de
salud y colaboradores oficializados, y permanecer en todo
momento en el establecimiento.
BITÁCORA
Cuaderno debidamente numerado, foliado y registrado en el
VETERINARIA:
CMV, de uso obligatorio para los asesores permanente
oficializados, donde deberán anotar las visitas,
tratamientos, nacimiento de camadas, cruzas y
observaciones que a su criterio considere importantes
consignar.
Esta bitácora deberá estar disponible a las autoridades de
salud y colaboradores oficializados y permanecer en todo
momento en el establecimiento. Constituye uno de los
instrumentos de control y fiscalización tanto para el
SENASA como para el CMV y tiene completa validez y
eficacia jurídica.
BOTIQUÍN
Bodega de medicamentos veterinarios que están bajo la
VETERINARIO
responsabilidad del asesor permanente oficializado, que
INTERNO:
debe estar disponible en el establecimiento. Los
medicamentos almacenados allí son de uso interno propio
del establecimiento y no podrán ser expendidos,
comercializados, ni suministrados al público, excepto para
la continuación de tratamientos prescritos por el asesor
permanente oficializado.
CANIL:
Encierro de carácter móvil destinado a ser ocupado por un
perro o gato. Normalmente son de material lavable y con
diseño que facilite la desinfección, y que permita adecuada
ventilación.
CASTRACIÓN:
Procedimiento quirúrgico médico veterinario, mediante el
cual se retiran órganos reproductores (panhisterectomía en
el caso de las hembras y gonadectomía en el caso de los
machos).
Documento otorgado por el SENASA, mediante el cual se
CERTIFICADO
autoriza a la persona física o jurídica solicitante, a que se
VETERINARIO DE
dedique a la reproducción, cría, venta y comercialización de
OPERACIÓN o CVO:
perros y gatos.
Dicho documento debe permanecer constantemente en el
establecimiento, en un lugar visible a las autoridades de
salud y al público.
El CVO indicará si el establecimiento queda facultado para
importar o exportar perros o gatos.
CÓDIGO SANITARIO
PARA LOS
ANIMALES
Código promulgado por el Organismo Internacional de
TERRESTRES:
Sanidad Animal (OIE).
CMV:
Colegio de Médicos Veterinarios de Costa Rica.
Todo lugar, casa de habitación, edificio, local, instalación y
CRIADERO:
anexos donde se mantengan con carácter permanente o
temporal, perros y gatos con fines de reproducción, cría,
venta, ocasional o regular, independientemente de la
comercialización de los animales, u otras actividades que
resulten de interés epidemiológico para el SENASA.
Asimismo se considerará criadero cualquier establecimiento
que comercialice con perros y gatos aunque no se hayan
reproducido en ese mismo sitio.
Persona física o jurídica que cría perros y gatos, ya sea de
CRIADOR:
forma ocasional o regular, independientemente de la
comercialización de sus crías.
Asimismo se considerará criador cualquier persona física o
jurídica que comercialice con perros y gatos aunque no se
haya encargado directamente de su reproducción.
CRUELDAD:
Distanasia o acto cometido en perjuicio de un perro o gato,
ya sea por acción u omisión, y que le cause malestar físico
o psicológico.
Igualmente será crueldad cuando no se le garanticen las
condiciones básicas definidas en este reglamento a un
perro o gato.
CUARENTENA
Medida sanitaria que se aplica en el domicilio del propietario
DOMICILIAR:
del animal, siempre y cuando la autoridad de salud acepte
el lugar. Tendrá una duración de cuatro semanas, durante
las cuales el animal debe estar accesible a la autoridad de
salud en todo momento y el propietario deberá aportar los
resultados de los exámenes clínicos semanales que se
establecen por acto administrativo en el SENASA.
Aplicación, después de una limpieza completa, de
DESINFECCIÓN:
procedimientos destinados a destruir los agentes
infecciosos o parasitarios causantes de enfermedades
animales, incluidas las zoonosis; se aplica a los
establecimientos, vehículos y objetos diversos que puedan
haber sido directa o indirectamente contaminados.
DISTANASIA:
Muerte con sufrimiento físico.
ENCARGADO:
Toda persona, remunerada o no, que labore en un criadero.
Véase CRIADERO.
ESTABLECIMIENTO:
EUTANASIA:
Muerte sin sufrimiento físico.
HABITÁCULO:
Recinto de dimensiones específicas, de carácter
permanente y fijo, destinado a ser ocupado por perros y
gatos.
INSTALACIONES:
Toda infraestructura que se construya o utilice para
reproducir, criar, vender, comprar, cuidar o albergar perros
y gatos, así como para almacenar alimento y productos
veterinarios y cualquier otro local necesario para satisfacer
las necesidades de estas actividades.
La eliminación de tierra, residuos de alimentos, suciedad,
LIMPIEZA:
excretas u otras materias objetables.
Medida del animal que va desde la raíz de la cola hasta el
LONGITUD DEL
cuello, que es lo mismo que desde las patas traseras hasta
ANIMAL:
las delanteras, que equivale a la espalda del animal.
Médico Veterinario funcionario del SENASA, que tiene bajo
MÉDICO
su responsabilidad la inspección técnica y sanitaria de los
VETERINARIO
establecimientos aquí regulados, abarcando las funciones
OFICIAL:
que este reglamento y otras que la legislación relacionada
le asigne.
MINISTERIO:
Ministerio de Agricultura y Ganadería
MINSA:
Ministerio de Salud
OIE:
Organismo Internacional de Sanidad Animal.
PERROS Y GATOS:
Con esta denominación debe entenderse principalmente a
los caninos (Canis lupus familiaris) y felinos (Felis silvestris
catus), de ambos sexos.
PROTECTORAS:
Organizaciones
no
gubernamentales
jurídicamente
constituidas, que sin fines de lucro, desempeñan una
función de carácter social al promover la tenencia
responsable de perros y gatos. Por extensión también
incluye a otros actores sociales, que sin tener identidad
jurídica formal, colaboran con SENASA en la aplicación del
reglamento.
REGLAMENTO:
Reglamento para el otorgamiento del certificado veterinario
de operación para criaderos de perros y gatos, dictado
mediante decreto por el Poder Ejecutivo.
SENASA:
Servicio Nacional de Salud Animal, creado mediante Ley N°
8.495 del 6 de abril del 2006.
Artículo 4.- OBLIGACIONES DE LOS PROPIETARIOS, CRIADORES Y ENCARGADOS.
Todo propietario, criador y encargado, a cualquier título, de un establecimiento donde ocurra
reproducción, cría, venta, comercialización, importación o exportación de perros y gatos, está
obligado a aplicar o velar por la aplicación de las medidas sanitarias exigidas en el presente
reglamento, a fin de evitar las zoonosis y otras enfermedades.
Además deberán acatar y dar estricto cumplimiento a las disposiciones y sana práctica que
sobre manejo, campañas y programas preventivos de enfermedades para perros y gatos se
desarrollen en el país. Esto se debe cumplir garantizando en todo momento la salud y el
bienestar de los perros y gatos, la salud pública veterinaria y la salud humana.
Artículo 5.- INSPECCIONES DE ESTABLECIMIENTOS. Los propietarios, criadores y
encargados de los establecimientos aquí regulados, deberán permitir, en cualquier momento,
la entrada de los funcionarios del SENASA y de los colaboradores oficializados, debidamente
identificados, para realizar las inspecciones sanitarias del establecimiento, de sus
instalaciones y equipos, del botiquín veterinario interno, del estado de salud de los perros y
gatos, de higiene del personal, de la bitácora del establecimiento y la veterinaria, los registros
y controles que lleva el establecimiento y las condiciones en las que se realizan las distintas
operaciones, y cualquier otra inspección que considere necesaria.
Asimismo, deberán permitir la toma fotografías, videos y muestras necesarias para verificar
la salud de los animales, con derecho a exigir al funcionario la firma de recibido y la contra
muestra cuando fuese procedente, la cual correrá por cuenta del interesado.
Los propietarios, criadores y encargados están en la obligación de proporcionarle al SENASA
y a los colaboradores oficializados, la información, datos y registros que se soliciten
verbalmente o por escrito relacionados con las operaciones que lleva a cabo el
establecimiento.
Artículo 6.- DECLARACIÓN DE UTILIDAD PÚBLICA A LAS PROTECTORAS. Las
protectoras, jurídicamente conformadas, que hayan colaborado al menos un año en la
aplicación de este reglamento, podrán solicitarle al SENASA que se las declare de utilidad
pública y de bienestar social.
El SENASA mediante acto administrativo establecerá los demás requisitos necesarios para
declarar una protectora de utilidad pública y bienestar social. También podrá celebrar
convenios de colaboración con entidades interesadas.
Artículo 7.- COLABORADOR OFICIALIZADO. Será colaborador oficializado, aquel médico
veterinario o miembro de una protectora que coadyuve con la autoridad de salud para la
correcta aplicación de este reglamento. También el departamento municipal correspondiente
que así lo solicite, al amparo del artículo 13 de la Ley SENASA.
El SENASA mediante acto administrativo establecerá los demás requisitos necesarios para
oficializar a un colaborador.
CAPÍTULO II
De la Educación
Artículo 8.- APOYO A PROGRAMAS Y ACTIVIDADES EDUCATIVAS. El Ministerio y el
SENASA apoyarán los programas educativos relacionados con la reproducción y tenencia
responsable de perros y gatos que se ajusten al reglamento y ejecuten las protectoras,
veterinarias, otros actores sociales y el Ministerio de Educación, con el tema transversal
“Respeto a Toda Forma de Vida”.
La educación deberá estimular la tenencia responsable para aprovechar las relaciones que
se establecen con los perros y gatos como modelos didácticos para inculcar valores y
principios éticos.
Artículo 9.- CAPACITACIÓN DE LAS AUTORIDADES SANITARIAS Y POLICIALES. El
Ministerio dará capacitación a sus autoridades sanitarias y si las circunstancias así lo
requieran, a las autoridades policiales, funcionarios municipales, médicos veterinarios y
demás actores sociales, en aquellos aspectos necesarios para apoyar adecuadamente el
cumplimiento de lo que establece este Reglamento.
CAPÍTULO III
De las Condiciones Básicas
Artículo 10.- CONDICIONES BÁSICAS. Los propietarios o criadores están obligados a
proporcionarles a todos los perros y gatos que están en sus instalaciones al menos las
siguientes condiciones básicas:
10.1.
Satisfacción del hambre y la sed,
Posibilidad de desenvolverse
según
sus
patrones
normales
de
10.2.
comportamiento,
10.3.
Ausencia de malestar físico, psicológico y de dolor,
10.4.
Prevención y tratamiento de las enfermedades,
10.5.
Muerte provocada sin dolor y bajo supervisión profesional, y
10.6.
Control de natalidad.
Lo anterior implica protección contra las inclemencias climáticas: lluvia, calor, frío,
inundaciones y otros, así como un ambiente apropiado y asistencia médico veterinaria
permanente.
En todos los casos, el lugar donde permanecen los perros y gatos debe tener luz natural y
suficiente ventilación y mantenerse en buenas condiciones higiénicas y sanitarias, para que
no amenace el bienestar animal, la salud humana y animal o el ambiente.
CAPÌTULO IV
De control de enfermedades
Artículo 11.- PROTOCOLOS DE MEDICINA PREVENTIVA. Los propietarios y criadores
están obligados a velar por que el asesor permanente oficializado aplique y mantenga al día
los protocolos de medicina preventiva, en todos los perros y gatos que están en las
instalaciones.
Se considerará protocolo de medicina preventiva aquel que combata de forma particular
obligatorio al menos las siguientes enfermedades:
11.1.
Perros: Rabia, distemper, parvovirus, hepatitis y leptospirosis, y
11.2.
Perros y gatos: Endoparasitos y ectoparasitos.
11.3
Gatos: Rabia, panleucopenia, rinotraqueitis, y leucemia.
Los propietarios y criadores deberán demostrar el cumplimiento de los esquemas de
medicina preventiva ante la autoridad competente, a través de las constancias médico
veterinarias respectivas. En caso de no tenerlas se tendrá como no aplicado el protocolo.
Artículo 12.- MÉTODO DE ELECCIÓN PARA EL CONTROL DE LA NATALIDAD. La
castración quirúrgica será el método de elección para el control de la natalidad en perros y
gatos, debido a que contribuye a la estabilización de las poblaciones y disminuye la
agresividad. La castración se constituye por lo tanto en una medida preventiva de accidentes
por mordedura.
Podrá ser efectuada de forma voluntaria a petición del propietario o criador, o en su caso,
obligatoriamente por orden de la autoridad de salud o resolución judicial, y deberá ser, en
todos los casos, reportada al SENASA.
Artículo 13.- OBLIGATORIEDAD DE LA CASTRACIÓN. La autoridad de salud ordenará la
castración de perros y gatos de criaderos en los siguientes casos:
Cuando la reproducción ponga en riesgo la salud del perro o gato, lo que
debe confirmarse mediante certificación de un médico veterinario
13.1.
oficializado.
Cuando el perro haya sido declarado peligroso o el gato presente un
13.2.
temperamento agresivo.
Cuando se cruce a los animales con más frecuencia de la permitida en este
13.3.
reglamento y ponga así en riesgo la integridad física de los ejemplares.
Cuando los animales se reproducen de forma indiscriminada, afectando la
13.4.
sobrepoblación canina y felina del país.
Artículo 14.- RESPONSABLE DE LA CASTRACIÓN QUIRÚRGICA. La castración quirúrgica
de los perros y gatos, es un acto profesional y como tal debe ser realizado por y bajo la
responsabilidad de un médico veterinario, respetando siempre los protocolos y las buenas
prácticas veterinarias, las cuales garantizarán que el acto médico se realice bajo anestesia
general y con las debidas garantías de que no se causará dolor o sufrimiento innecesario al
paciente.
CAPÍTULO V
De la venta de animales
Artículo 15.- COMPRA IMPULSIVA. Los propietarios, criadores y encargados de criaderos
deberán hacer hincapié en el momento de venta de un perro o gato, que la adquisición
impulsiva suele tener consecuencias graves en la tenencia responsable, así como la
adquisición de perros y gatos sin previa capacitación o información.
Artículo 16.- MATERIAL EDUCATIVO. Los propietarios, criadores y encargados de
criaderos deberán entregar información escrita sobre la importancia de la tenencia
responsable de perros y gatos.
El SENASA tendrá esta información a disposición de los interesados.
Artículo 17.- VENTA DE LOS ANIMALES. El propietario, criador o encargado de un criadero
deberá consignar en la bitácora del establecimiento las calidades del comprador, quien a
partir de ese momento se convertirá en el propietario.
Los animales deberán venderse a partir de las diez semanas de edad, con los protocolos de
medicina preventiva al día y libres de enfermedades o alergias.
Se establecerá un plazo de garantía de salud mínima de quince días por si hubiera lesiones
ocultas, enfermedades congénitas, infecciosas o parasitarias.
Artículo 18.- DEBERES CONCOMITANTES CON LA VENTA. El propietario, criador o
encargado además deberá entregar en el momento de la venta, al futuro propietario, lo
siguiente:
18.1. Fotocopia del CVO del criadero.
18.2. Factura aceptada por las autoridades tributarias, la cual producirá a favor de ambas
partes los derechos y obligaciones de ley de cualquier transacción comercial.
18.3. Certificado de salud que indique la raza o cruce, edad, procedencia, cumplimiento y
próximas fechas de los protocolos de medicina preventiva, firmado por el asesor
permanente oficializado.
18.4. Copia del resultado de un Examen Objetivo General realizado por su asesor
permanente oficializado, con no más de 15 días de anterioridad.
18.5. El material educativo que se estipula en el artículo tras anterior, así como la dieta que
debe seguir el animal adquirido y cualquier otra indicación que necesite el animal para
un sano desarrollo.
Si el criador no entregara el Examen Objetivo General con fecha válida, perderá todo
derecho de defensa ante el comprador en caso de reclamo por problemas de salud que no
correspondan a caso fortuito o de accidente hasta por un período de 30 días.
Artículo 19.- VENTA DE ANIMALES CASTRADOS. Los propietarios, criadores y encargados
de criaderos estimularán la venta de animales castrados, y están en la obligación de
informarle al comprador si el animal que está adquiriendo ya está castrado.
Artículo 20.- CARACTERÍSTICAS DEL FUTURO PROPIETARIO. Los propietarios,
criadores y encargados de criaderos, deberán asegurarse que el comprador de un perro o
gato sea mayor de edad, no se encuentre de forma evidente bajo los efectos del licor u otras
drogas y que esté capacitado para proporcionar los cuidados necesarios al animal y asumir
sus responsabilidades administrativas, civiles y penales.
Artículo 21.- RESPONSABILIDAD SOLIDARIA. En los casos de venta de perros y gatos a
personas que no cumplan con lo estipulado en el artículo anterior, los propietarios, criadores
y encargados serán solidariamente responsables con el comprador, durante la vida del
animal, conservando todos los involucrados en la transacción sus obligaciones
administrativas, civiles y penales.
Artículo 22.- SOCIALIZACIÓN DE PERROS. Para prevenir el peligro por agresividad de los
perros, los propietarios, criadores y encargados de un criadero no podrán vender perros que
no estén socializados.
Artículo 23.- PERROS DE DEFENSA. Los propietarios, criadores y encargados de criaderos
que deseen vender perros de defensa, requerirán de un permiso especial del SENASA, así
como un registro que permita la ubicación del animal en todo momento.
Artículo 24.- DECLARACIÓN DE UN ANIMAL PELIGROSO. Le corresponde a un médico
veterinario oficial declarar como peligroso a un animal, si tiene una predisposición de atacar
sin ser provocado.
Será obligación de los propietarios, criadores y encargados demostrar su capacidad de
mantener al animal declarado peligroso de forma tal que el animal no pueda causar ningún
daño. Además el animal deberá ser castrado dentro de las 72 horas siguientes a dicha
declaratoria y notificado al SENASA. Los gastos correrán por cuenta del propietario o criador.
Queda terminantemente prohibida la cría y comercialización de perros declarados peligrosos.
Artículo 25.- DECLARACIÓN DE UN ANIMAL NOCIVO. Le corresponde a un médico
veterinario oficial determinar si un animal debe ser, por su conducta y su situación
epidemiológica, declarado como nocivo. En caso de dictaminarse que el animal es nocivo se
ordenará su eutanasia.
La eutanasia deberá ser aplicada por un médico veterinario dentro de las 48 horas
posteriores a la declaratoria. Los gastos correrán por cuenta del propietario o criador.
El certificado de eutanasia deberá presentarse al SENASA cinco días hábiles después de
aplicada la eutanasia.
Artículo 26.- EVALUACIÓN DEL ANIMAL. La visita del médico veterinario oficial para
evaluar a un animal, por su conducta o situación epidemiológica, podrá ser por denuncia, por
petición del propietario, criador o encargado del criadero o por rutina del SENASA.
Artículo 27.- PROHIBICIÓN DE PELEAS. Queda prohibida la promoción, organización y
celebración de peleas entre perros.
Artículo 28.- VENTA INFORMAL DE PERROS Y GATOS. Queda prohibida la compra y la
venta informal de perros y gatos en las vías y espacios libres, públicos o privados de
concurrencia pública, así como en los establecimientos no autorizados para este fin.
CAPÍTULO VI
De la Rabia en Perros y Gatos
Artículo 29.- SOSPECHA DE RABIA. En caso de sospecha de rabia en un perro o gato, éste
será sometido a cuarentena durante quince días; observación que deberá ser en un lugar
que reúna las condiciones de seguridad que señale para esos efectos el SENASA. Los
costos de dicha observación y mantenimiento del animal en cuarentena, correrán por cuenta
de su propietario o criador.
Bajo ninguna circunstancia podrá hacerse la cuarentena en el criadero por el alto riesgo que
esto representa.
Al término del período de observación y a juicio de un médico veterinario oficial, el animal
será devuelto a su propietario o criador, o eutanasiado para someter su cadáver a exámenes
para descartar presencia de rabia, sin responsabilidad para el Ministerio.
Artículo 30.- LABORATORIO OFICIAL. En concordancia con el artículo 46 de la Ley General
del Servicio Nacional de Salud Animal, Nº 8.495, se declara al Laboratorio Nacional de
Servicios Veterinarios (LANASEVE) como el laboratorio oficial para la realización de los
estudios técnicos y de análisis necesarios para determinar o descartar enfermedades
zoonóticas de los perros y gatos de criaderos. Los resultados de los análisis constituirán
pruebas en materia judicial, conforme a las leyes pertinentes y serán definitivos para los
trámites que el Ministerio requiera.
Artículo 31.- DENUNCIA OBLIGATORIA. Los asesores permanentes deberán reportar al
SENASA la ocurrencia de enfermedades zoonóticas en los perros y gatos de los criaderos
que tienen bajo su responsabilidad. La denuncia ante el SENASA de la rabia, como de
aquellas enfermedades que se presenten con una ocurrencia más alta que la acostumbrada,
será obligatoria.
Especialmente deberán coordinar con el LANASEVE, los estudios de necropsia de aquellos
perros y gatos que hubieran muerto con sintomatología nerviosa, a fin de descartar o
confirmar rabia, lo que se hará mediante las técnicas recomendadas por el Organismo
Internacional de Sanidad Animal (OIE).
Artículo 32.- VACUNACIÓN ANTIRRÁBICA. Será obligación de todo propietario y criador
velar por que los perros y gatos que tienen bajo su cuido sean vacunados contra la rabia a
partir de los tres meses de edad y luego revacunados anualmente.
La vacuna antirrábica será considerada medicamento veterinario del Grupo II.
El asesor permanente informará al SENASA, en los siguientes treinta días naturales, las
vacunaciones antirrábicas realizadas.
Artículo 33.- VERIFICACIÓN DE ANIMALES VACUNADOS CONTRA RABIA. Las
autoridades competentes y los colaboradores oficializados podrán solicitar en cualquier
momento a los propietarios, criadores y encargados de criaderos la constancia de
vacunación contra rabia, extendida por el asesor permanente.
En caso de no tener las constancias de vacunación contra rabia, los animales se tendrán
como no vacunados.
Artículo 34.- PERÍODO DE INCUBACIÓN. A efectos del Código Sanitario para Animales
Terrestres, el período de incubación de la rabia es de 6 meses y el período de infecciosidad
de la rabia en los carnívoros domésticos comienza 15 días antes de la aparición de los
primeros signos clínicos y termina con la muerte del animal.
CAPÍTULO VII
De la importación, exportación y cuarentena
de perros y gatos
Artículo 35.- CERTIFICADO DE IMPORTADOR Y EXPORTADOR. Los propietarios y
criadores que pretendan importar o exportar perros y gatos con fines comerciales, deberán
solicitarlo ante el SENASA.
El SENASA realizará una inspección in situ donde se encuentran los animales que se desean
importar o exportar y de aprobar la solicitud, lo especificará en el certificado veterinario de
operación del criadero.
La vigencia de este permiso será de un año, por lo que deberá ser renovado anualmente,
durante el último mes antes de su caducidad.
Artículo 36.- MEDIDAS ZOOSANITARIAS PARA LA IMPORTACIÓN. Sólo se aceptará la
importación de animales que vengan acompañados de un certificado veterinario
internacional, extendido por la autoridad de salud veterinaria del país exportador y que sean
reconocidos como sanos por la autoridad de salud del puesto fronterizo nacional.
El animal deberá contar con mínimo tres meses de edad, certificados por un médico
veterinario del país exportador.
Cuando se trata de semen congelado de perros, se debe exigir la presentación de un
certificado veterinario internacional en el que conste que los reproductores donantes no
presentaron ningún signo clínico de rabia durante los 15 días consecutivos a la toma del
semen.
Artículo 37.- CUARENTENA PARA ANIMALES SOSPECHOS DE ENFERMEDAD. Cuando
en el puesto fronterizo la autoridad de salud realice exámenes que revelen animales
afectados, supuestamente afectados o infectados por una enfermedad que puede ser
transmitida a los animales del nuestro país, se podrá prescribir la cuarentena inmediata de
los animales para someterlos a observación clínica y a exámenes biológicos que permitan
establecer un diagnóstico.
Los animales que no vengan acompañados de la constancia médica y del certificado
veterinario internacional se les podrá igualmente someter a cuarentena inmediata.
Si en la cuarentena se confirmase el diagnóstico de enfermedad epizoótica o si no se
pudiese garantizar la curación del animal, se podrá adoptar las siguientes medidas:
37.1. reexpedir los animales al país exportador, si la reexpedición no supone tránsito por
un tercer país;
37.2. sacrificar los animales, si la reexpedición resulta peligrosa desde el punto de vista
sanitario o imposible desde el punto de vista material.
Artículo 38.- CUARENTENA DOMICILIAR PARA ANIMALES SANOS. Una vez aceptados
los animales, éstos deberán someterse, por cuenta del interesado, a una cuarentena
domiciliar de cuatro semanas. En todo momento, durante la cuarentena domiciliar, los
animales deben estar accesibles a la autoridad de salud. Además el importador deberá
aportar los resultados de los exámenes clínicos semanales en donde conste el estado de
salud del animal.
Artículo 39.- PROHIBICIONES DE LA IMPORTACIÓN. Se prohíbe la importación de
animales cuando el país exportador o los países de tránsito que les anteceden en el
itinerario, estén considerados como países infectados por enfermedades que pueden ser
transmitidas a otros animales.
Artículo 40.- ENTRADA DE ANIMALES SIN ACOMPAÑANTE. Cuando un perro o gato
ingresa al país sin acompañante, las autoridades fronterizas deberán proporcionarle agua,
alimento y un lugar adecuado para permanecer, mientras es retirado por el propietario, en
caso de que la permanencia sea mayor a 24 horas.
Artículo 41.- REQUISITOS PARA LA EXPORTACIÓN. Sólo se autorizará la exportación de
animales correctamente identificados, que reúnan las condiciones exigidas por el presente
reglamento y el país importador.
El transporte de los animales desde el criadero hasta el lugar de salida del país se efectuará
sin que haya riesgos para la salud y bienestar de los animales, la salud pública veterinaria y
la salud pública.
Sólo se autorizará la exportación de semen, óvulos o embriones, procedentes de centros de
inseminación artificial o centros de recolección que reúnan las condiciones exigidas por la
legislación nacional y el país importador.
Artículo 42.- EDAD MÍNIMA. Todo perro o gato que ingresa o sale del país deberá contar
con mínimo tres meses de edad certificados por un médico veterinario del país de salida.
CAPÍTULO VIII
De la eutanasia en animales de compañía
Artículo 43.- FINES DE LA EUTANASIA. La eutanasia no será considerada una medida de
control de la sobrepoblación, pero sí como la última de las opciones para solucionar casos
individuales.
Artículo 44.- PROCEDIMIENTO PARA LA EUTANASIA. La eutanasia de los perros y gatos,
por cualquier motivo, debe ser llevada a cabo con supervisión médico veterinaria y
contemplar las etapas de tranquilización, inconciencia y finalmente el paro de funciones
vitales.
Artículo 45.- CONFIRMACIÓN DE LA MUERTE Y DISPOSICIÓN DE CADÁVERES. Sólo se
podrá disponer de los cadáveres de los animales, una vez que el médico veterinario confirme
su muerte mediante ausencia de latidos cardíacos, ausencia de pulsos periféricos, ausencia
de actividad respiratoria, ausencia de reflejos.
Los cadáveres se deben de enterrar, pudiendo también ser incinerados o cremados,
cumpliendo los requisitos que para tales efectos exige la legislación nacional.
Es prohibido lanzar los cadáveres en las vías públicas, lotes baldíos, los ríos y otros cuerpos
de agua o enterrarlos afectando fuentes de agua.
Artículo 46.- ORDEN VETERINARIA DE EUTANASIA. Cuando la medida sanitaria implique
la eutanasia, el médico veterinario que la aplique deberá entregar la constancia de eutanasia
dentro de los cinco días hábiles siguientes al SENASA.
Los gastos médicos y administrativos que surjan de estas medidas sanitarias serán
responsabilidad del propietario o criador del animal.
Artículo 47.- PROHIBICIÓN A LOS EXTERMINIOS. Mientras prevalezcan las actuales
circunstancias epidemiológicas, donde el virus rábico no circula en las poblaciones de perros
y gatos, quedan prohibidos los exterminios a nivel nacional, de estos animales. No obstante,
si las condiciones epidemiológicas cambiaran, se podrá considerar, entre otras medidas, el
exterminio, y si ese fuera el caso, el mismo deberá efectuarse mediante eutanasias, de
acuerdo con los métodos establecidos.
Artículo 48.- SACRIFICIO DISTANÁSICOS. Se prohíbe el sacrificio y los exterminios bajo
cualquier circunstancia con métodos distanásicos.
CAPÍTULO IX
Del otorgamiento del certificado veterinario de operación
Artículo 49.- CATEGORIZACIÓN DE LOS ESTABLECIMIENTOS. Todos los criaderos
requieren de un CVO y se categorizarán de la siguiente forma:
Tipo 1:
Alberga 50 o más animales.
Tipo 2:
Alberga menos de 50 y más de 10 animales.
Tipo 3:
Alberga 10 o menos animales.
Artículo 50.- CLASIFICACIÓN DE LA ACTIVIDAD. Por la generación de ruidos difíciles de
confinar dentro de la propiedad y por la generación de aguas residuales con alta carga
orgánica y olor, los establecimientos se clasificarán en:
Tipo 1:
actividad de gran riesgo e insalubre
Tipo 2:
actividad de mediano riesgo e incómoda
Tipo 3:
actividad de bajo riesgo y molesta
Esta clasificación será considerada para el otorgamiento del visto bueno de ubicación.
Artículo 51.- TRÁMITE DEL CVO. Toda persona física o jurídica que desee operar un
criadero tipo 1, 2 o 3, deberá solicitar el CVO ante el SENASA mediante la solicitud
estandarizada, cumpliendo con todos los requisitos de la misma. Dentro de los treinta días
hábiles siguientes a la presentación de la solicitud, se programará una inspección in situ por
parte de la autoridad de salud o de los colaboradores oficializados para verificar el
cumplimiento de los requisitos.
Posteriormente los criaderos serán controlados periódicamente por las autoridades de salud
o colaboradores oficializados, y deberán renovar el permiso cada año, mediante la
presentación de la solicitud de CVO, de la cual llenarán, únicamente los datos que hayan
variado. La solicitud para renovación debe presentarse un mes antes de su vencimiento.
Artículo 52.- REQUISITOS ADICIONALES. Los criaderos de tipo 1 y 2 deberán cumplir con
los siguientes requisitos para optar por el CVO para su operación.
Además deberán cumplir con lo señalado en el Reglamento General para el Otorgamiento de
Certificados Veterinarios de Operación.
Aprobación de la viabilidad ambiental por parte de la Secretaría Técnica
52.1.
Nacional Ambiental SETENA.
52.2.
Certificado del uso del suelo, otorgado por la municipalidad respectiva.
52.3.
Visto bueno de ubicación por parte del Ministerio.
52.4.
Visado sanitario del proyecto constructivo por parte del MINSA.
52.5.
Permiso de construcción por parte de la municipalidad respectiva.
52.6.
Abastecimientos de agua, con suficiente cantidad y presión, accesible a
todas las áreas.
52.7.
Servicio sanitario para uso del personal y visitantes con: inodoro,
lavamanos, agua para consumo humano; baño con sus aditamentos y
accesorios completos en buen estado de uso, jabón, desinfectantes y
toallas; todo concordante con la regulación en esta materia.
52.8.
Pisos, paredes zócalos, callejones, pasadizos, caño y aceras serán de
construcción tal que permita la movilización expedita por las instalaciones,
la limpieza, desinfección y la eliminación de los desechos que se generan.
52.9.
Techos que permitan una adecuada iluminación de los habitáculos,
callejones y pasadizos y que resguarden a los perros y gatos de
temperaturas extremas.
52.10.
Planes de: control de plagas, desechos líquidos y sólidos, salud
ocupacional y emergencias.
52.11.
Sistema de tratamiento de aguas residuales.
52.12.
Seguro de trabajo del Instituto Nacional de Seguros para cada una de las
personas que colabora con el funcionamiento del establecimiento,
independientemente de que sea asalariado o no.
Respecto a las áreas protegidas, para todos los establecimientos, se estará a lo dispuesto en
el artículo 33 de la Ley Forestal, Nº 7575.
Los criaderos tipo 1, 2, y 3 deberán aportar copia del contrato de asesoría permanente con
un médico veterinario al momento de solicitar el CVO.
Artículo 53.- RETIROS. Los establecimientos tipo 1 deberán guardar como mínimo las
siguientes distancias de retiro, no menos de cien (100) metros lineales respecto a las líneas
de colindancia con propiedades vecinas y vías públicas. En terrenos con pendientes fuertes
(mayor a 30%), erosionables o muy húmedos, se deberá guardar una distancia de ciento
cincuenta (150) metros horizontales.
En caso de que los colindantes sean establecimientos de salud, educativos, guarderías o
para adultos mayores, la distancia no será menor de 300 metros medidos horizontalmente,
del habitáculo más cercano a los linderos de las propiedades vecinas.
En los establecimientos tipo 2 se deberán guardar como retiro mínimo la mitad de las
distancias anteriormente citadas.
Los establecimientos tipo 3 sólo se podrán ubicar en zonas comerciales.
Artículo 54.- TRASLADO DEL ESTABLECIMIENTO. La movilización física de un
establecimiento no da derecho a trabajar con el mismo CVO. Para la apertura del mismo
establecimiento en otro lugar se deberá tramitar un nuevo CVO y cumplir con los requisitos
que exige el presente reglamento nuevamente.
Dentro de los quince días naturales siguientes a un cambio de propietario, el nuevo
propietario está en la obligación de comunicárselo al SENASA por escrito y presentar el
nuevo CVO con sus datos.
Artículo 55.- REGISTROS DE LOS ESTABLECIMIENTOS. Todos los criaderos deberán
registrarse ante el SENASA y es obligación del propietario mantener la información que el
SENASA solicite, actualizada.
CAPÍTULO X
Condiciones físicas y sanitarias de los criaderos
Artículo 56.- BITÁCORAS EN LOS CRIADEROS. Todo criadero dispondrá de una bitácora
veterinaria en la cual se anotará como mínimo: fecha de entrada y salida de cada animal,
fecha de nacimiento de cada camada, su especie, raza, edad, género, su procedencia o
antecesores, así como enfermedades, tratamientos, celos y cruzas de los animales.
También deberá llevar una bitácora del establecimiento, foliada, independiente y actualizada
de todas las transacciones y movilizaciones realizadas. Este registro debe incluir todos los
datos del comprador: nombre completo, número de documento de identidad, dirección
exacta, número de teléfono y celular si lo tiene, la fecha de la transacción, así como las
características del animal vendido, edad del animal, raza, género, marcas individuales, y
cualquier tratamiento o enfermedad que haya padecido, incluidas las enfermedades
zoonóticas.
Ambos documentos estarán siempre a disposición de la autoridad de salud y colaboradores
oficializados y deberán permanecer físicamente en el criadero.
Artículo 57.- INFRAESTRUCTURA DE LOS HABITÁCULOS. Los criaderos deberán contar
con un habitáculo para mínimo cada dos animales, excepto cuando deban permanecer solos
por razones de salud, bienestar y crianza.
Estos habitáculos tendrán una sección al aire libre y otra a cubierto, sin corrientes de aire,
que los proteja de las inclemencias del clima.
Dentro del habitáculo, los animales deberán además disponer de un lecho adecuado que los
aísle de la humedad, el frío del suelo y que evite el contacto directo de la piel de los animales
con sus propios excrementos.
Las paredes, techos y pisos deberán ser de materiales lavables y resistentes a la humedad,
que no ocasionen cortaduras o heridas, ni pongan en peligro el bienestar o la salud de los
animales.
Artículo 58.- TAMAÑO DE LOS HABITÁCULOS. Los habitáculos estarán diseñados de
modo que su largo no sea inferior a doce veces la longitud del animal, su ancho no inferior a
tres metros y la altura no inferior a dos metros.
El tamaño mínimo de un habitáculo será de tres metros por dos metros, con altura de dos
metros.
El largo del habitáculo aumentará de acuerdo a la cantidad de animales. Se aumentará el
equivalente a la longitud del animal por animal adicional.
Artículo 59.- HABITÁCULOS DE HEMBRAS PREÑADAS O PARIDAS. Los habitáculos de
las hembras preñadas o con sus crías deberán además tener un espacio dentro del mismo
habitáculo a un nivel distinto que el del suelo, que le permita a la madre separarse de los
cachorros para que no puedan alcanzarla.
Las madres deberán permanecer con sus crías en los habitáculos diseñados solo para ellas
durante al menos las primeras ocho semanas de vida.
Artículo 60.- LIMPIEZA DE LOS HABITÁCULOS. Los habitáculos deberán lavarse, limpiarse
y desinfectarse al menos una vez al día. El animal debe ser colocado en otro lugar seguro y
de tamaño adecuado mientras se realizan las labores de limpieza y desinfección.
Artículo 61.- PROHIBICIÓN DE HACINAMIENTO. Queda totalmente prohibido hacinar a los
animales en los habitáculos y áreas de estar, o confinarlos permanentemente en jaulas,
corrales o caniles.
Artículo 62.- ÁREAS DE EJERCICIO. Los criaderos deberán contar con un área verde para
que los animales se puedan ejercitar y socializar diariamente. Cada animal contará con un
horario apropiado de ejercicio y de ser posible se permitirá que durante este período
interactúe con otros animales de su especie.
Artículo 63.- ALIMENTACIÓN EN LOS CRIADEROS. Los animales de criaderos deberán
ser alimentados al menos una vez al día, con excepción de las crías, las hembras
embarazadas y lactantes, que se alimentarán al menos tres veces al día o de acuerdo a sus
necesidades.
Los recipientes para su comida deben ser lavados diariamente y colocarse de manera tal que
no estén en contacto con suciedad o excrementos.
Queda prohibido administrar a los animales medicamentos sin la correspondiente receta
médico veterinaria o cualesquier otra práctica que pongan en riesgo su salud.
Artículo 64.- PROHIBICIÓN DE CRIAR ANIMALES ENFERMOS. Queda prohibida la cría y
comercialización de animales enfermos, con temperamento peligroso o anomalías genéticas.
Los propietarios, criadores y encargados de criaderos, así como el asesor permanente
oficializado, serán los responsables de velar por que los animales, a los cuales se les
diagnostique una enfermedad hereditaria, sean castrados dentro de los cinco días hábiles
siguientes al diagnóstico de dicha enfermedad o alteración.
La castración deberá ser notificada al SENASA dentro de los cinco días hábiles siguientes a
la cirugía.
Artículo 65.- CANTIDAD DE CRUCES PERMITIDOS. Los propietarios, criadores y
encargados de criaderos tendrán prohibido cruzar a los machos y a las hembras caninas y
felinas que pesen en su edad madura hasta diez kilos, antes de haber cumplido 15 meses de
edad.
En caninos de ambos géneros, que pesen en su edad madura entre 11 y 20 kilos, será
prohibido cruzarlos antes de los 18 meses de edad.
Y en caninos de ambos géneros, que pesen en su edad madura más de 21 kilos, será
prohibido cruzarlos antes de los 24 meses de edad.
Asimismo, queda prohibido cruzar a las hembras caninas y felinas después de haber
cumplido 7 años y a los machos caninos y felinos después de los 9 años de vida.
A las hembras caninas y felinas se les deberá ejercer un control de natalidad por lo menos
durante un celo entre cruce y cruce. Una hembra podrá producir un máximo de 5 camadas
a lo largo de su vida.
Estas medidas de control de natalidad deberán ser recomendadas por el asesor permanente
oficializado para garantizar la salud y bienestar de los animales y deberán de reportarse en
ambas bitácoras.
Artículo 66.- CONSTANCIAS DE PEDIGRÍ. Los propietarios y criadores que deseen vender
a sus animales con certificados de pedigrí o raza pura deberán estar inscritos en una
institución o asociación que los acredite como tales. Dicha inscripción deberá mantenerse en
un lugar visible para la autoridad de salud y para los compradores.
Artículo 67.- DEBERES DE LOS CLUBES DE RAZAS O ASOCIACIONES DE CRIADORES.
Los clubes de raza y asociaciones de criadores reconocidos, para llevar los libros
genealógicos, deberán exigir a los criadores que tengan el CVO vigente; pruebas de
temperamento y socialización correspondientes a cada uno de los animales que será
utilizado para la reproducción, a efectos de que solamente se admitan para la reproducción
aquellos animales que superen esas pruebas satisfactoriamente, en el sentido de no mostrar
agresividad y, por el contrario, demostrar cualidades adecuadas para su óptima convivencia
en la sociedad humana.
En las exposiciones de razas caninas quedarán excluidos de participar aquellos animales
que muestren actitudes agresivas o peligrosas.
CAPÍTULO X
De la asesoría permanente
Artículo 68.- OBLIGATORIEDAD DE LA ASESORÍA PERMANENTE. Todo criadero está en
la obligación de contar con un asesor permanente oficializado. El propietario del criadero
firmará un contrato que deberá estar a disposición de la autoridad de salud y de los
colaboradores oficializados, en todo momento. El contrato original o una fotocopia certificada
deberán permanecer físicamente en el criadero.
Artículo 69.- REQUISITOS DEL ASESOR PERMANENTE OFICIALIZADO. El asesor
permanente oficializado deberá ser un médico veterinario colegiado en pleno derecho del
ejercicio de su profesión. Además deberá ser un profesional con experiencia en el trato y
cuido de animales de pequeñas especies.
Artículo 70.- PROCEDIMIENTOS INVASIVOS EN CRIADEROS. El asesor permanente
oficializado es responsable de cualquier procedimiento invasivo que se les aplique a los
animales del criadero del cual él es el asesor permanente.
Queda prohibido efectuar estos procedimientos en lugares que no garanticen las condiciones
mínimas de higiene y seguridad a los animales.
CAPÍTULO XI
De las infracciones, medidas administrativas y sanciones
Artículo 71.- RESPONSABILIDADES LEGALES DEL PROPIETARIO. Los propietarios,
criadores, encargados y asesores permanentes oficializados de criaderos son solidariamente
responsables, en materia administrativa y civil, de aquellas acciones que afecten el bienestar
de los animales, de otras personas, de otros animales, la salud animal y la salud pública. Los
propietarios y criadores serán los únicos responsables en materia penal.
Artículo 72.- OBLIGATORIEDAD DE LAS MEDIDAS SANITARIAS. Por razones de interés
público y con la finalidad de proteger el ambiente, la salud de las personas y los animales, las
medidas indicadas en esta Ley son de aplicación obligatoria por parte del SENASA y de
acatamiento obligatorio por parte de los administrados. Se establecerán en razón de los
criterios técnicos correspondientes.
Artículo 73.- MEDIDAS SANITARIAS. El presente reglamento impondrá las siguientes
medidas sanitarias según la gravedad de la infracción:
73.1. La suspensión del CVO con el respectivo cierre temporal de los establecimientos.
73.2. La cancelación del CVO con el respectivo cierre definitivo del establecimiento.
73.3. La orden de castración.
73.4. Los decomisos.
73.5.
La retención.
73.6.
Las cuarentenas.
73.7.
La eutanasia.
73.8.
La anulación de los trámites o documentos autorizados por el SENASA.
73.9.
La cancelación de las autorizaciones y las inscripciones.
73.10.
Cualquier otra medida sanitaria debidamente justificada que el SENASA considere
pertinente aplicar.
Artículo 74.- DECOMISOS. Cuando la medida administrativa implique el decomiso de uno o
varios perros o gatos, éste podrá ser realizado por la autoridad de salud o por un colaborador
oficializado que la autoridad de salud designe para tales efectos.
Los animales podrán ser entregados, previa aceptación, a una protectora, veterinaria o
colaborador oficializado del SENASA. Las personas responsables del decomiso deberán
llevarlo a cabo libre de maltrato y crueldad y con el mínimo de estrés para el o los animales.
Sólo los animales sanos y que muestren aptitudes para convivir con una familia humana
podrán ser dados en adopción.
Artículo 75.- CUARENTENAS. La cuarentena aplicada como medida sanitaria podrá ser:
despoblamiento, aislamiento, restricción de la movilización de personas, animales, insumos,
materiales o equipos sospechosos o afectados por una enfermedad de declaración
obligatoria, aplicable durante un período variable dependiendo de la transmisibilidad de la
enfermedad de que se trate, así como también de la magnitud y riesgo de transmisión de la
enfermedad en la zona.
Artículo 76.- INFRACCIONES. Se considerarán infracciones al presente reglamento, las
siguientes:
76.1. Operar sin el certificado veterinario de operación.
76.2. Carecer del asesor permanente oficializado.
76.3. Omitir la notificación a la autoridad de salud sobre cualquier enfermedad de los
animales de declaración obligatoria. Asimismo, no combatir una plaga o enfermedad
declarada de combate obligatorio.
76.4. Importar perros o gatos, su material genético, sus productos, sin cumplir con los
establecido en el presente reglamento y en el Código Sanitario para Animales
Terrestres.
76.5. Suministrar a las autoridades de salud o a los colaboradores oficializados
documentación falsa de cualquier tipo.
76.6. Comercializar perros y gatos al margen de las normas vigentes.
76.7. Transportar animales enfermos o sospechosos de estarlo, que puedan difundir
enfermedades de alto riesgo.
76.8. Irrespetar las cuarentenas de animales o productos, establecidas por el SENASA.
76.9. Negar o retardar, injustificadamente, el ingreso de las autoridades del SENASA o de los
colaboradores oficializados al establecimiento, u obstaculizar el desarrollo de las
actividades de investigación, inspección, prevención o combate de plagas y
enfermedades animales.
76.10. No procurar el bienestar animal, de acuerdo con las normas legales, técnicas, éticas y
profesionales vigentes.
76.11. Incumplir las medidas sanitarias establecidas en este reglamento.
Los propietarios, criadores o encargados de criaderos que cometan las infracciones citadas se les
aplicarán las distintas medidas sanitarias, según lo que considere el SENASA.
Artículo 77.- PREVALENCIA DE CRITERIOS TÉCNICOS. Las medidas sanitarias se
fundamentarán en criterios técnicos, científicos y profesionales.
Artículo 78.- AUMENTO DE LA MEDIDA SANITARIA. Cuando se trate de un infractor
reincidente, la medida sanitaria podrá ser más estricta.
Para lo anterior, deberán considerarse las circunstancias del responsable, el grado de dolo o
culpa, el beneficio obtenido o el que se esperaba obtener, el número de animales afectados, el
daño o riesgo en que se haya puesto a las personas o al patrimonio pecuario, así como el
incumplimiento de las advertencias previas y la alteración social que pueda provocarse.
Artículo 79.- SANCIONES. El incumplimiento a las presentes disposiciones acarreará las
sanciones establecidas en la Ley General del Servicio Nacional de Salud Animal, Ley de
Bienestar Animal, Ley General de Salud, el Código Civil y el Código Penal.
Artículo 80.- CRITERIOS PARA LA APLICACIÓN DE LAS SANCIONES. Quienes infrinjan el
presente reglamento serán sancionados considerando el riesgo sanitario que su actuación u
omisión pueda representar para la salud pública, la salud animal o el medio ambiente, así
como la gravedad de la infracción y los antecedentes del infractor.
Artículo 81.- CRUELDAD EN CONTRA DE PERROS Y GATOS. A quien cometa la siguiente
crueldad en contra de perros y gatos, se le impondrá la sanción estipulada en el artículo 80
de la Ley General del Servicio Nacional de Salud Animal.
No alimentar en cantidad y calidad necesaria para garantizar una salud
81.1.
adecuada.
Limitarle o impedirle la posibilidad de desenvolverse según sus patrones
81.2.
normales de comportamiento,
81.3.
Causarle malestar físico, psicológico o dolor,
81.4.
No mantenerle el protocolo de medicina preventiva al día,
81.5.
Causarle la muerte por descuido o negligencia,
Mutilar cualquier parte del cuerpo de un animal, salvo que sea por
81.6.
cuestiones de salud del animal.
81.7.
Intervenir quirúrgicamente perros y gatos sin anestesia.
Causar la muerte de las hembras grávidas, para explotar comercialmente
81.8.
al nonato.
Lastimar o arrollar perros y gatos intencionalmente, causarles torturas o
81.9.
matarlos por sólo espíritu de perversidad.
81.10.
Realizar actos públicos o privados de riñas con estos animales.
81.11.
Estimularlos con drogas sin perseguir fines terapéuticos.
81.12.
Abandonar deliberadamente a los perros y gatos.
Artículo 82.- PERROS Y GATOS A LOS QUE NO SE LES GARANTIZAN LAS
CONDICIONES BÁSICAS. Cuando la autoridad de salud reciba denuncias de maltrato o
crueldad contra perros y gatos o que los propietarios, criadores o encargados puedan estar
transgrediendo el presente reglamento, procederá a investigar lo denunciado, ya sea
mediante sus funcionarios o colaboradores oficializados.
De confirmar la denuncia, la autoridad de salud resolverá en beneficio del animal y de la
salud pública veterinaria, para lo cual podrán apoyar sus gestiones en protectoras,
veterinarias o colaboradores oficializados.
En los casos cuando no se pueda ingresar a la propiedad para realizar la investigación, se
hará la denuncia por delito de crueldad o maltrato con los animales ante el Ministerio Público
por trasgresión al delitote crueldad hacia los animales del Código Penal y sus reformas, Ley
Nº 4573.
Artículo 83.- CONDUCTA PROFESIONAL ANTIÉTICA. Los asesores permanentes que no
respeten las disposiciones de este reglamento, serán denunciados por parte de la autoridad
de salud, por infracción al Código de Ética, ante la Junta Directiva del Colegio. Esta denuncia
o las sanciones que de ella se deriven, no implicará que no se proceda en otras vías.
Artículo 84.- UTILIZACIÓN DE PERROS Y GATOS. Se prohíbe matar perros y gatos para
utilizar sus pieles u otras partes del cuerpo, así como su carne para consumo humano o
animal.
Artículo 85.- ANIMALES PARA EXPERIMENTACIÓN. La venta u obsequio de perros y
gatos a laboratorios, centros de estudio o servicios de salud para que sean utilizados en
experimentación, será totalmente prohibida.
Artículo 86.- PRESCRIPCIÓN. La potestad de imponer las sanciones administrativas y
medidas sanitarias contempladas en el presente reglamento, prescribirán a los cuatro años de
cometido el hecho o la omisión.
Artículo 87.- RESPONSABILIDAD PROFESIONAL. Las sanciones que se señalan en este
capítulo, se aplicarán sin perjuicio de la responsabilidad y sanción que resulte según la
normativa del colegio profesional correspondiente.
CAPÍTULO XII
De las Disposiciones Finales
Artículo 88.- INFORMACIÓN Y REPORTES ESTADÍSTICOS. El SENASA dispondrá de los
programas de cómputo necesarios para mantener una base de datos actualizada con la
información relacionada con las vacunaciones contra rabia, cuarentenas domiciliares de
perros y gatos importados, exportación y castraciones de perros y gatos; para que el
Ministerio y demás actores sociales involucrados en la temática, cuenten con información
oportuna y veraz para mejorar los resultados de sus intervenciones.
Artículo 89.- COLABORACIÓN DE OTRAS AUTORIDADES Y ACTORES SOCIALES. Las
autoridades municipales, policiales y de salud animal, así como las protectoras de animales y
actores sociales que se dedican al tema del bienestar de perros y gatos deberán colaborar
con las autoridades de salud en la aplicación de este reglamento.
Artículo 90.- DEROGACIONES. Deróguese los artículos XXX del Decreto Ejecutivo Nº
31.626-S, Reglamento para la Reproducción y Tenencia Responsable de Animales de
Compañía, de 22 de setiembre del 2003, publicado en La Gaceta Nº 26 del viernes 6 de
febrero del 2004.
Artículo 91.- VIGENCIA. Rige 6 mese a partir de su publicación.
Los propietarios de establecimientos que requieren el
CVO, contarán con un plazo de un mes a partir de la
publicación de este reglamento para ponerse a derecho.
Vencido este plazo sin que hayan iniciado gestiones
conducentes a la consecución del permiso en cuestión, se
procederá a la clausura de dichos establecimientos de
acuerdo con lo dispuesto en el artículo 363 y siguientes y
Transitorio Primero.-
concordantes de la Ley General de Salud.
Dado en la Presidencia de la República. San José, el día XX de Mmmmm del dos mil siete.
OSCAR ARIAS SÁNCHEZ. El Ministro de Agricultura y Ganadería, Alfredo Volio Pérez.
1 vez. (Solicitud N° XXXXXXXXX) C. XXXXX D XXXXXXX